En muchos sentidos, el cuerpo
humano es una máquina y como tal necesita del mantenimiento que le proporcione
las condiciones especiales para funcionar de manera óptima. EL mantenimiento
empieza por la limpieza. Una máquina limpia funciona mejor que una sucia. Una
máquina sucia en algún momento tendrá
dificultad para funcionar, y la sola limpieza la hace funcionar mejor.
De manera semejante sucede con el organismo del ser humano. Limpio desempaña
mejor la infinidad de funciones que realiza, que estando sucio.
Este comentario parece trivial y
lógico, sin embargo, la condición de limpieza del cuerpo humano ha sido muy
descuidada por la medicina mundial al respecto del cuidado de la salud. A
nuestro cuerpo nunca lo limpiamos por dentro. Lo más cercano a esto son la
desparasitación y el baño de vapor; pero esto se encuentra muy lejos de ser la
limpieza que el cuerpo necesita.
Entre más sofisticada sea la
máquina, mayor atención y especialización requiere. El cuerpo del ser humano es
más que una máquina altamente sofisticada, por ello requiere de combustible y
mantenimiento de muy alta calidad, la buena alimentación y la desintoxicación
son parte fundamental en este proceso.
La medicina mundial está rezagada
en este rubro. Otras áreas llevan delantera en este aspecto. Un ejemplo de ello
son las industrias automotriz, textil, de la limpieza en general, que poseen
una metodología bien desarrollada de limpieza y, al mismo tiempo, poseen todo
tipo de producto de limpieza de vanguardia para atender cualquier emergencia
que se presente en su área.
Pero en el cuerpo, esa filosofía
de la limpieza y la prevención a través de ella
nos han fallado hoy. Resulta inexplicable que esto suceda, ya que es
ampliamente conocida la importancia de la limpieza en la salud. Lo expresamos
cotidianamente cuando fomentamos el baño corporal o el aseo bucal. Por su
propio desgaste, toda máquina origina sustancias de desecho que si no se
eliminan cotidianamente se pueden ir pegando a sus distintas partes que la
componen. Lo mismo sucede con el organismo del ser humano, sustancias -producto
de su metabolismo normal- pueden adherirse paulatinamente a sus tejidos, si no
tomamos las medidas necesarias para evitarlo. Con el tiempo esto provoca la
intoxicación.
Los órganos principales que están
relacionados con el drenaje y la desintoxicación son: hígado, riñones, intestinos, pulmones y piel. Toda buena desintoxicación
debe incluirlos.
Por su importancia práctica, tres
son los que sobresalen: hígado, riñones e intestinos. Estos tres órganos son el
tripié en que descansa la salud y soporta los abusos. Desde luego, los pulmones
también son importantes.
Actualmente, y gracias a la
influencia de las medicinas alternativas, se maneja el concepto de
desintoxicación. Se intentan distintas formas para lograrla. De pronto se toman
medidas tales como ingerir mayores cantidades de agua, o consumir frutas y
verduras o, bien, la ingesta de productos que contienen antioxidantes. Como
intento, todo esto está bien, pero en realidad no tiene un mayor efecto de
desintoxicación. Es como lavar la ropa de trabajo de un mecánico con jabón de
tocador.
Se requiere mayor intensidad en
la limpieza para que realmente tenga un efecto sustantivo y el organismo se
desintoxique verdaderamente y pueda experimentar los beneficios.
Debemos entender por desintoxicación a la eliminación de las sustancias
contaminantes acumuladas en el organismo.
DURACION DE LA DESINTOXICACION:
El tiempo de la desintoxicación dependerá de
cada caso en particular, tomando en cuenta el tiempo en que no se ha limpiado
el cuerpo y el grado de intoxicación presente. A mayor tiempo y grado de
intoxicación, mayor tiempo e intensidad de la desintoxicación.
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