(Fuente de enfermedad)
Según el diccionario Intoxicación
es “El trastorno fisiológico provocado por una sustancia nociva que se ingiere,
respira o toca”.
En este apartado, ampliaremos
esta definición a fin de lograr entender la idea que deseo transmitir.
Debemos entender como intoxicación, a la acumulación de sustancias
tóxicas en el organismo, provenientes de
su medio interno y/o medio externo
El hecho de que la suciedad es
nociva para la salud, es muy conocido.
Esto se expresa por ejemplo, cuando se sugiere el lavado de manos antes
de comer o después de ir al baño. O cuando una herida se contamina y se
infecta.
En muchos sentidos, el cuerpo es
una máquina y, como tal, con el funcionamiento cotidiano origina residuos de
desecho que normalmente elimina por sus sistemas de drenaje. Pero aun cuando
los drenajes funcionen óptimamente con el tiempo acumulan residuos que no
alcanzan a salir; se quedan adheridos en sus tejidos. Ejemplo de esto es el
caso del intestino grueso, que es el ducto del cuerpo que elimina el
excremento, una radiografía, un
ultrasonido, o una endoscopia nos dan con facilidad informes de cuán sucio e
intoxicado se encuentra. De manera semejante ocurre en otros sistemas como el
urinario, donde inclusive se pueden formar piedras a base de sus residuos.
Los
drenajes del organismo, debe funcionar correcta y eficientemente para
que los residuos del organismo se desechen con eficiencia y prontitud, ya que
entre más tiempo permanezcan dentro del cuerpo, mayor será la probabilidad de
intoxicar al resto del organismo. La intoxicación, así, será más pronta y
abundante. A mayor intoxicación, mayor enfermedad en variedad e intensidad.
Desde esta perspectiva, en alguna
forma y medida, todo mundo está enfermo. Aunque muchos organismos no
manifiestan la intoxicación que guardan y operen eficazmente aún con
enfermedades latentes y en proceso de desarrollo, sin dar siquiera síntomas. Un
caso específico es el del cáncer que puede pasar desapercibido durante muchos
años.
Signos y síntomas de la
intoxicación en el organismo:
El dato inequívoco para saber si
un organismo está intoxicado es que no se ha desintoxicado. Cualquier objeto o
máquina de uso corriente que no se limpie estará sucio en alguna forma y medida.
En uso de esta lógica elemental, es fácil saber el estado de salud de la
población mundial. Casi nadie desintoxica su cuerpo, por lo que ningún cuerpo
está totalmente limpio. Así nadie está totalmente sano. La regla general es que
la enfermedad se mantiene latente y en proceso de desarrollo en cada organismo,
esperando la madurez de su estadio para manifestarse. El trastorno de salud que
se manifieste, dependerá del elemento intoxicante involucrado, solo se le
asignará un nombre. Por ejemplo si el elemento acumulado es el ácido úrico,
originará artritis y/o gota.
Cuando la intoxicación inicia y
es poca, generalmente no se nota, ni se detecta fácilmente. Debe transcurrir un
tiempo suficiente para acumular suficiente materia tóxica que pueda provocar
reacciones notables en el organismo. Desde unos días hasta meses y años.
Actualmente no hay una metodología convencional para detectarla. Por ahora, una
de las pocas técnicas que la detecta es la Iridología.
Cuando la intoxicación se ha
acumulado y permanecido en el cuerpo
suficiente tiempo, el cuerpo reacciona
con los primeros signos y síntomas, los cuales pueden ser múltiples y variados
dependiendo del sitio de mayor intoxicación, por ejemplo: mal olor del sudor,
mal aliento (halitosis), piel sucia (barros, espinillas, manchas (cloasma o
paño)) etc. Si bien es cierto, que en la piel y en la cavidad bucal, existe una
gran cantidad de bacterias que contribuyen al mal olor, la intoxicación es más
determinante en éste. Otras manifestaciones son: alergias diversas, gripas
frecuentes y/o con abundante mucosidad. Dicho sea de paso, las flemas y la
mucosidad acumuladas en vías respiratorias son
fuente de intoxicación y enfermedad. Por lo tanto, las gripas son
benéficas, porque ayudan a expulsarlas. Es un error evitar el proceso gripal. En general, estas reacciones representan
la “inconformidad” del organismo al
efecto agresor de la sustancia o sustancias tóxicas contaminantes y a su
intento por deshacerse de ellas.
Consecuencias de la intoxicación:
Como cualquier máquina, un
organismo sucio tendrá dificultad para funcionar al cien por ciento de su
capacidad; todas sus funciones se verán afectadas en mayor o menor grado. La
intoxicación es una fuente importante y constante de oxidantes que de forma
permanente afectan al organismo. El efecto es local y general, “acochambra” a
las células, debilitándolas y envejeciéndolas, disminuyendo su vitalidad y
potencial de salud. Un organismo intoxicado envejece más rápido y es más
propenso a enfermarse. Entre más tiempo incida en el organismo la intoxicación,
mayor será el daño que ocasione. Por ejemplo: es bien conocido el hecho de que
el humo del tabaco contiene una gran cantidad de sustancias cancerígenas,
mismas que si alguien ocasionalmente las aspira, no provocará mayor efecto a su
organismo. Sin embargo, si una persona fuma considerablemente y por tiempo
prolongado terminará dañando a su organismo de forma importante, y a su vez
podría causarle inclusive cáncer pulmonar. Igual sucede con otras sustancias
tóxicas, que se acumulan en los tejidos del organismo a lo largo de su vida.
Aunque la intoxicación esté en
todo el cuerpo, generalmente, no es uniforme, existen aéreas con mayor
intoxicación que otras. Este factor puede determinar el sitio de la aparición
de la enfermedad.
La intoxicación es enfermedad en
estado latente. El mismo tipo y grado de intoxicación puede dar diferentes
manifestaciones en distintos organismos; esto depende de características
individuales particulares.
El estado de acidez
generalizado en el organismo es otra de las consecuencias de la intoxicación, y
alcalinizarlo como medida única de tratamiento, es también “tapar gotera”. El
efecto de este procedimiento, es semejante al que se consigue cuando se le cubre con cal al cadáver de un
animal muerto. Se evita o disminuye el olor, pero en esencia, el problema
persiste.
Por el solo hecho de que un
principio tan básico haya sido muy descuidado, lo aquí expuesto, merece el
beneficio de la duda y reclama la mínima investigación seria, por parte de la
ciencia médica oficial.
Los dejo con estas preguntas: ¿un
cuerpo que no se limpia, podrá estar limpio?; y ¿un cuerpo sucio, podrá estar
sano?
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