viernes, 9 de enero de 2015

INTOXICACION

 (Fuente de enfermedad)
  
Según el diccionario Intoxicación es “El trastorno fisiológico provocado por una sustancia nociva que se ingiere, respira o toca”.
En este apartado, ampliaremos esta definición a fin de lograr entender la idea que deseo transmitir.
Debemos entender como  intoxicación, a la acumulación de sustancias tóxicas en el organismo,  provenientes de su medio interno y/o  medio externo
El hecho de que la suciedad es nociva para la salud, es muy conocido.  Esto se expresa por ejemplo, cuando se sugiere el lavado de manos antes de comer o después de ir al baño. O cuando una herida se contamina y se infecta.
En muchos sentidos, el cuerpo es una máquina y, como tal, con el funcionamiento cotidiano origina residuos de desecho que normalmente elimina por sus sistemas de drenaje. Pero aun cuando los drenajes funcionen óptimamente con el tiempo acumulan residuos que no alcanzan a salir; se quedan adheridos en sus tejidos. Ejemplo de esto es el caso del intestino grueso, que es el ducto del cuerpo que elimina el excremento, una radiografía,  un ultrasonido, o una endoscopia nos dan con facilidad informes de cuán sucio e intoxicado se encuentra. De manera semejante ocurre en otros sistemas como el urinario, donde inclusive se pueden formar piedras a base de sus residuos.
 Los  drenajes del organismo, debe funcionar correcta y eficientemente para que los residuos del organismo se desechen con eficiencia y prontitud, ya que entre más tiempo permanezcan dentro del cuerpo, mayor será la probabilidad de intoxicar al resto del organismo. La intoxicación, así, será más pronta y abundante. A mayor intoxicación, mayor enfermedad en variedad e intensidad.
Desde esta perspectiva, en alguna forma y medida, todo mundo está enfermo. Aunque muchos organismos no manifiestan la intoxicación que guardan y operen eficazmente aún con enfermedades latentes y en proceso de desarrollo, sin dar siquiera síntomas. Un caso específico es el del cáncer que puede pasar desapercibido durante muchos años.
Signos  y síntomas de la intoxicación en el organismo:
El dato inequívoco para saber si un organismo está intoxicado es que no se ha desintoxicado. Cualquier objeto o máquina de uso corriente que no se limpie estará sucio en alguna forma y medida. En uso de esta lógica elemental, es fácil saber el estado de salud de la población mundial. Casi nadie desintoxica su cuerpo, por lo que ningún cuerpo está totalmente limpio. Así nadie está totalmente sano. La regla general es que la enfermedad se mantiene latente y en proceso de desarrollo en cada organismo, esperando la madurez de su estadio para manifestarse. El trastorno de salud que se manifieste, dependerá del elemento intoxicante involucrado, solo se le asignará un nombre. Por ejemplo si el elemento acumulado es el ácido úrico, originará artritis y/o gota.
Cuando la intoxicación inicia y es poca, generalmente no se nota, ni se detecta fácilmente. Debe transcurrir un tiempo suficiente para acumular suficiente materia tóxica que pueda provocar reacciones notables en el organismo. Desde unos días hasta meses y años. Actualmente no hay una metodología convencional para detectarla. Por ahora, una de las pocas técnicas que la detecta es la Iridología.
Cuando la intoxicación se ha acumulado y  permanecido en el cuerpo suficiente tiempo,  el cuerpo reacciona con los primeros signos y síntomas, los cuales pueden ser múltiples y variados dependiendo del sitio de mayor intoxicación, por ejemplo: mal olor del sudor, mal aliento (halitosis), piel sucia (barros, espinillas, manchas (cloasma o paño)) etc. Si bien es cierto, que en la piel y en la cavidad bucal, existe una gran cantidad de bacterias que contribuyen al mal olor, la intoxicación es más determinante en éste. Otras manifestaciones son: alergias diversas, gripas frecuentes y/o con abundante mucosidad. Dicho sea de paso, las flemas y la mucosidad acumuladas en vías respiratorias son  fuente de intoxicación y enfermedad. Por lo tanto, las gripas son benéficas, porque ayudan a expulsarlas. Es un error  evitar el proceso gripal.  En general, estas reacciones representan la  “inconformidad” del organismo al efecto agresor de la sustancia o sustancias tóxicas contaminantes y a su intento por deshacerse de ellas.

Consecuencias de la intoxicación:
Como cualquier máquina, un organismo sucio tendrá dificultad para funcionar al cien por ciento de su capacidad; todas sus funciones se verán afectadas en mayor o menor grado. La intoxicación es una fuente importante y constante de oxidantes que de forma permanente afectan al organismo. El efecto es local y general, “acochambra” a las células, debilitándolas y envejeciéndolas, disminuyendo su vitalidad y potencial de salud. Un organismo intoxicado envejece más rápido y es más propenso a enfermarse. Entre más tiempo incida en el organismo la intoxicación, mayor será el daño que ocasione. Por ejemplo: es bien conocido el hecho de que el humo del tabaco contiene una gran cantidad de sustancias cancerígenas, mismas que si alguien ocasionalmente las aspira, no provocará mayor efecto a su organismo. Sin embargo, si una persona fuma considerablemente y por tiempo prolongado terminará dañando a su organismo de forma importante, y a su vez podría causarle inclusive cáncer pulmonar. Igual sucede con otras sustancias tóxicas, que se acumulan en los tejidos del organismo a lo largo de su vida.
Aunque la intoxicación esté en todo el cuerpo, generalmente, no es uniforme, existen aéreas con mayor intoxicación que otras. Este factor puede determinar el sitio de la aparición de la enfermedad.
La intoxicación es enfermedad en estado latente. El mismo tipo y grado de intoxicación puede dar diferentes manifestaciones en distintos organismos; esto depende de características individuales particulares.
   El estado de acidez generalizado en el organismo es otra de las consecuencias de la intoxicación, y alcalinizarlo como medida única de tratamiento, es también “tapar gotera”. El efecto de este procedimiento, es semejante al que se consigue  cuando se le cubre con cal al cadáver de un animal muerto. Se evita o disminuye el olor, pero en esencia, el problema persiste.
Por el solo hecho de que un principio tan básico haya sido muy descuidado, lo aquí expuesto, merece el beneficio de la duda y reclama la mínima investigación seria, por parte de la ciencia médica oficial.

Los dejo con estas preguntas: ¿un cuerpo que no se limpia, podrá estar limpio?; y ¿un cuerpo sucio, podrá estar sano?

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